lunes, 10 de agosto de 2026

Vertedero de Pinto-Getafe: 40 años recibiendo residuos sin horizonte de cierre

Vertedero de Pinto-Getafe: 40 años recibiendo residuos sin horizonte de cierre

Desde temprano comienza el trasiego de camiones portando residuos desde alguno de los 71 municipios que componen la Mancomunidad del Sur, organismo creado en 2013 cuando el gobierno regional se desentendió, a golpe de decreto, de un asunto que venía siendo competencia autonómica. Para cuando finalice la recogida y depósito en el vertedero, que abarca ya terrenos de Pinto y Getafe, más de 3.800 kilómetros cuadrados habrán sido recorridos por cientos de camiones, transportando los residuos de municipios alejados hasta en más de 80 km, incluyendo los de todas las grandes ciudades que componen el cinturón metropolitano sur de la región. Este proceso se repite diariamente desde hace cuarenta años.

El vertedero de Pinto y Getafe se inauguró en 1986 y recibe los residuos de dos millones de personas, 800.000 toneladas anuales, de las que cerca de la mitad son depositadas sin tratamiento previo alguno, provocando acumulaciones ingentes de materia orgánica mezclada con todo tipo de materiales, imposible de ser separada y tratada adecuadamente, por lo que acaba formando parte del paisaje del Parque Regional del Sureste, donde paradójicamente se ubica la instalación. La destrucción sistemática del entorno está comprometiendo el futuro del único espacio natural protegido del sur de la Comunidad de Madrid.

Perjuicios para la salud y el medio natural

El vertedero se encuentra a escasos kilómetros de zonas residenciales que sufren episodios de malos olores, especialmente en verano, debido a las emisiones de gases como el amoniaco y los sulfuros, sin embargo, otros perjuicios menos visibles, pero más perniciosos para la salud de las personas y el medio ambiente, tienen que ver con las emisiones de metano. Las originadas que en los dos vertederos del sur de Madrid, Valdemingómez y Pinto-Getafe, son de proporciones tan elevadas que han sido observadas y registradas en diversas ocasiones desde el espacio. La más grave tuvo lugar en agosto de 2021, con emisiones de hasta 8.800 kg./hora, reportadas por el satélite Sentinel-5P de la Agencia Espacial Europea.

El metano no solo es precursor del ozono troposférico, bastante tóxico para personas, animales y vegetación, sino un potente gas de efecto invernadero que contribuye al calentamiento global. España emitió durante 2023, 40.773,5 kilotoneladas de CO₂-eq en forma de metano, un 18,62% del total, de las que los residuos suponen un 31,65 por cien, la mayor parte procedente de vertederos, hasta un 26 por ciento.

Nuevas ampliaciones a la vista

El vertedero de Pinto-Getafe ha sufrido diferentes ampliaciones y recrecidos que teóricamente cesarían en 2025, año en el que estaba prevista la clausura de la instalación. Sin embargo, en 2024 se aprobó una nueva ampliación impulsada por la mayoría absoluta del Grupo Parlamentario del Partido Popular que. Aprovechando la tramitación en la Asamblea de Madrid del Proyecto de Ley de Economía Circular, presentó y aprobó una serie de enmiendas que reducían la protección de los terrenos colindantes al vertedero. La medida afectó a 80 hectáreas del Parque Regional del Sureste, en terrenos pertenecientes al término municipal de San Martín de la Vega.

Desde las 45 hectáreas que ocupaba el vertedero en su primera fase, sucesivas ampliaciones han conducido hasta las 148 hectáreas actuales, que lo sitúan ya como uno de los más grandes de Europa. Si se suman las 80 hectáreas de ampliación prevista, lo que se ha denominado como Fase V, verá prácticamente duplicada su extensión con 228 hectáreas. Alcanzaría así una capacidad de hasta 20 millones de metros cúbicos lo que, según afirma la Mancomunidad del Sur en su estudio de alcance, “garantizará la eliminación de residuos para los próximos 30 o 40 años”.

Incumplimiento sistemático de la normativa sobre residuos

Recientemente se aprobó la Declaración de Impacto Ambiental para la construcción de una nueva planta para el tratamiento de la fracción resto y la fracción orgánica recogida de forma separada (FORS). Esto requerirá de una inversión millonaria por parte de la Mancomunidad del Sur, para reducir la materia que finalmente se deposita en el vertedero. Paradójicamente, se propone ahora una ampliación sin precedentes, que resulta contradictoria e ineficaz, además de incumplir sistemáticamente los criterios de la política europea de residuos, que plantea su disminución y sitúa los vertidos como última opción.

La propuesta de la mancomunidad contradice los preceptos de la propia Ley de Economía Circular de la Comunidad de Madrid(1/2024, de 17 de abril), y la Estrategia de Economía Circular de la Comunidad de Madrid (2025-2032), ambas basadas en la trasposición de la Directiva (UE) 2018/850, del Parlamento Europeo y del Consejo, que insta a los Estados miembros a adoptar “las medidas necesarias para garantizar que** para 2035 la cantidad de residuos municipales depositados en vertederos se reduzca al 10 %, o a un porcentaje inferior, **de la cantidad total de residuos municipales generados”.

Precisamente el artículo 1 de la citada Ley 1/2024 indica que su objeto y finalidad es *establecer los principios y la regulación necesaria para la efectiva implantación en la Comunidad de Madrid del modelo de economía circular, con el fin de favorecer la utilización más eficiente y sostenible de los recursos, extender la vida útil de los productos, prevenir y reducir la generación de residuos, potenciar la valorización de los residuos para evitar el vertido y su reintroducción como nuevos recursos en el ciclo productivo, con la mayor eficiencia energética. *

Lejos de tomar medidas para alcanzar los objetivos que señala la propia Comunidad de Madrid y que vendrían a cumplir las prescripciones de la Unión Europea, la propuesta de la Mancomunidad del Sur se orienta de manera preponderante a perpetuar el vertido como sistema principal de gestión, presentando una propuesta que ofrece una solución finalista y encomienda su gestión exclusivamente a facilitar terrenos para seguir ampliando la superficie del vertedero.

**Opacidad en la gestión **

La Plataforma por el cierre del vertedero de Pinto, en la que participan diversos grupos locales de Ecologistas en Acción de la Comunidad de Madrid, y también ayuntamientos cuyos terrenos vienen siendo afectados por las constantes ampliaciones del recinto, mantienen una reivindicación histórica sobre la necesidad de una mayor transparencia en la gestión de la instalación por parte de la Mancomunidad del Sur. También sobre lo que consideran como necesario incremento de los sistemas de control ambiental que debería ejercer la Comunidad de Madrid.

El ejemplo más reciente de esta opacidad en la gestión de la mancomunidad, cuyo actual presidente es el alcalde de Sevilla la Nueva, Asensio Martínez, tiene que ver con la inclusión de un punto en el orden del día en su última asamblea, en el que se trataría, para su aprobación, la compra de los terrenos equivalentes a las 80 hectáreas destinadas a la nueva ampliación, y que fue retirado repentinamente coincidiendo con informaciones surgidas sobre la intención de la mancomunidad de adquirir los terrenos a un 500 % superior a su precio de tasación, lo que provocó la amenaza de judicializar esta decisión por parte del Ayuntamiento de Getafe. De este modo, ha quedado en el aire dicha compra y, lo que es peor, se ha constatado, una vez más, que lo que para la ciudadanía y la salud del planeta es un problema, genera oportunidad de beneficio y pelotazo económico para unos pocos gestores y empresas.

**Rechazo de la ciudadanía **

La lucha ciudadana contra esta instalación viene de lejos. Tanto la Plataforma por el cierre del vertedero, que aglutina a más de 50 organizaciones vecinales, ecologistas y partidos políticos, como ciudadanas y ciudadanos de los municipios afectados, vienen protagonizando diferentes actos como charlas informativas, concentraciones y manifestaciones en las que han mostrado el rechazo popular por una instalación que consideran devalúa su entorno, su salud y calidad de vida. Hasta 5.000 firmas recogidas en diferentes municipios contra la ampliación y por la clausura del vertedero, se presentaron en la Asamblea de Madrid, allá por marzo de 2024, además, los ayuntamientos afectados: Pinto, Getafe y San Martín de la Vega, han manifestado sus reparos respecto a la nueva ampliación prevista y se han sumado a las reivindicaciones del movimiento ciudadano reclamando medidas de prevención y descentralización de la gestión.

**Propuestas de futuro **

Las soluciones no son fáciles ya que la actual gestión se ha consolidado a lo largo de los años y se antoja complicado cambiar ciertas dinámicas políticas, económicas y sociales. Sin embargo, es esencial contemplar la necesidad de abordar la producción y la gestión de los residuos desde los múltiples factores que participan tanto en sus causas, como en sus consecuencias.

Desde una posición crítica con el modelo actual, han de implementarse actuaciones para superar una gestión obsoleta, trayéndola al contexto y necesidades del siglo XXI. La sociedad civil y las organizaciones que la representan reclaman nuevas instalaciones más pequeñas, en ubicaciones idóneas, compatibles con el bienestar de las personas y del medio natural.

Algunas ideas para reducir los residuos y prevenir así que existan grandes vertederos, pasan por evitar la fabricación de artículos que no pueden reutilizarse o reciclarse (reducir los plásticos, por ejemplo, es una necesidad cada día más urgente), mejorar los sistemas de separación en origen, incentivar medidas que eviten el desperdicio alimentario en hogares, comedores comunitarios, hostelería o en la industria agroalimentaria, evitar la moda rápida para paliar sus consecuencias sociales y ambientales… son muchas y variadas las alternativas que nos permitirían transitar hacia una verdadera economía circular y el residuo cero, pero falta voluntad política, que no leyes, para trabajar en ello. Obliguemos a nuestros representantes políticos a que den el paso.