Desde la Asamblea Confederal del 2024, un grupo de personas trabajamos para potenciar la diversidad lingüística, una de las acciones incluídas en el plan de comunicación aprobado en Alacant. ¿Qué nos lleva como organización ecologista a adentrarnos en las implicaciones lingüísticas de nuestra actividad? Intentaremos explicarlo en este artículo, pero básicamente es el deseo de que toda forma de vida en este planeta tenga su espacio. Y las lenguas son vida.
El grupo de trabajo para potenciar la diversidad lingüística en Ecologistas en Acción se creó en el primer trimestre del 2025, como estaba previsto en el plan de comunicación aprobado en la asamblea de Alacant. Somos pocas, de Euskal Herria, Extremadura, País Valencià y Catalunya. Y Galicia tangencialmente. Animamos desde aquí a todas aquellas activistas que lo sintáis, a sumaros para enriquecer los puntos de vista sobre una cuestión tan invisible como crucial: la lengua en la que comunicamos nuestras causas.
Junto con las medidas de protección de la biodiversidad es urgente actuar frente a la pérdida de idiomas y diversidad cultural.
Ecologismo social y diversidad biocultural
Según nuestros principios ideológicos -Documento aprobado en el Congreso Constituyente de Ecologistas en Acción y modificado en las Asambleas Confederales de 1999, 2005 y 2018- “nos solidarizamos con todos los pueblos del mundo y con su derecho a la autodeterminación, y abogamos por el fin del colonialismo económico, cultural, y político, que tan graves consecuencias ha tenido hasta el presente. Defendemos el derecho a la diversidad de las culturas autóctonas y de sus formas de vida. Propugnamos una actuación global de todos los pueblos en la defensa del medio ambiente”.
Ecologistas en Acción es una organización social plural, donde caben diferentes formas de vivir el ecologismo y donde entendemos que el destino de las sociedades humanas es inseparable de los ecosistemas naturales porque como cualquier otra especie somos ecodependientes (nuestra vida y salud depende de la salud de los ecosistemas), biodependientes (nuestra capacidad de subsistir depende de la biodiversidad) e interdependientes (dependemos de la cooperación entre las personas).
La diversidad lingüística y por ende, cultural, pues, está estrechamente ligada con el ecologismo social. El sistema extractivista contra el que luchamos, que niega vernos a nosotros mismos como parte del ecosistema, afecta también a la diversidad biocultural.
Para reflexionar sobre todo ello, nos han inspirado algunos textos, como el artículo de Iñaki Martinez de Luna, o el libro publicado por la UNESCO ‘Compartir un mundo de diferencias: la diversidad lingüísitica, cultural y biológica de la tierra’. Asimismo, el Manifiesto por la Diversidad Biocultural, que nos parece sumamente acertado al señalar en su introducción el vínculo indivisible entre cultura y biodiversidad: “La cultura está vinculada e influenciada por relaciones locales específicas entre las personas y el medio ambiente, en diferentes valores, conocimientos y prácticas relacionados con la biodiversidad (en una variedad de formas de vida, incluidos genes, especies, ecosistemas); en paralelo, la conservación de la biodiversidad se expresa utilizando palabras y vocabulario a través de los genes sociales de la cultura”. Fruto del trabajo colaborativo llevado a cabo en la Austrian Academy of Sciences, con la participación en grupos de debate e intercambio de información tanto de personas del ámbito científico en distintos campos, como ciudadanía, activistas culturales, entre otras, y traducido a 22 lenguas, este manifiesto afirma que la biodiversidad y la diversidad cultural están íntimamente relacionadas e interconectadas.
Según la UNESCO se ha demostrado que la degradación de la diversidad biológica -la grave pérdida prevista de un millón de especies- tiene un efecto negativo sobre la diversidad cultural y lingüística y una investigación reciente indica que se está produciendo una disminución importante en la diversidad biocultural en todo el mundo. Así, los firmantes manifiestan la urgencia de actuar frente a esta pérdida en paralelo de idiomas y diversidad cultural junto a las medidas de protección de la biodiversidad y hacen propuestas para concretar estas conexiones y desarrollar alternativas mediante las cuales contribuir positivamente a preservar la complejidad de los entornos y comunidades. Consideran que un futuro verdaderamente sostenible implica necesariamente la posibilidad de que muchos mundos coexistan. Para ello, apuestan por abordar las relaciones sistémicas entre las escalas global y local en la pérdida de diversidad biocultural y tratan cuestiones de economía y medio ambiente, por un lado, y educación y sensibilización por el otro.
Dónde estamos, hacia dónde queremos ir
Ya tenemos hecha una revisión y propuestas de cambios en el protocolo, de necesidades lingüísticas y materiales. Hemos comprobado que contamos con una red de traductoras de idiomas internacionales, pero no de lenguas cooficiales del Estado. Queremos organizarnos para cambiar esto y ser más ágiles a la hora de traducir comunicaciones y materiales.
Tenemos el gran reto de ver cómo llevar a cabo mejoras sin que supongan carga económica para la organización y, sobre todo, de conseguir que todas y cada una de las personas que formamos Ecologistas en Acción hagamos nuestra esta lucha. No podemos dejar que sean sólo las federaciones “con lengua propia” quienes tengan que sufragar el coste y soportar el esfuerzo de conservar esta diversidad.
Necesitamos ir a una, responsabilizarnos conjuntamente de cultivar esta vida local, de raíz, de abajo arriba, que el ser humano transmitimos con el lenguaje. La financiación es una de las dificultades más grandes que podemos objetar ante el reto de cultivar la diversidad lingüística. En efecto, el sistema establecido, una vez más, no favorece la biodiversidad -cultural y lingüística, en este caso-. No por ello vamos a dejar de luchar por ella.
- Si quieres formar parte del Grupo de Trabajo de Diversidad Lingüística, escribe a comunicacion@ecologistasenaccion.org.
