A simple vista, el río parece tranquilo, pero sus sedimentos y orillas hablan de décadas de vertidos, balsas inestables y promesas incumplidas de restauración.
Este reportaje recoge la memoria de quienes vivieron la degradación de la cuenca y acompañan hoy demandas de reparación que van más allá de la limpieza superficial.
Las expertas consultadas insisten en que la recuperación exige tiempo, seguimiento independiente y responsabilidades económicas claras para las empresas implicadas.
Sin justicia ambiental, advierten las comunidades, la restauración corre el riesgo de convertirse en un simple lavado de imagen.
