lunes, 10 de agosto de 2026

Editorial: habitar la sequía sin normalizarla

Editorial: habitar la sequía sin normalizarla

La sequía se ha instalado en el vocabulario institucional como si fuera un telón de fondo permanente y no el resultado de un deterioro ecosistémico agravado por decisiones económicas concretas.

Normalizarla sería aceptar que algunos territorios pierdan su capacidad de sostener vida mientras determinados usos intensivos permanecen intactos. Esa resignación no es inevitable.

Habitar la escasez con justicia exige restaurar ríos y acuíferos, reducir demandas incompatibles con el clima actual y distribuir los esfuerzos de forma democrática. También exige memoria para no confundir adaptación con renuncia.